Era una tarde de diciembre en Santa Fe, muy calurosa, casi agobiante, no corría una gota de aire, los ventiladores en las casas funcionaban al mínimo debido a la baja tensión en la ciudad (al estilo película mexicana en el bar del pueblo), pero a pesar de todo esto, los participantes del apasionante torneo “aposta x Cristo” dijeron presente en cuantioso número en el predio de Mamani.
Con un partido que no se jugaba y otros dos que prometían mucho, poco después de las 18 horas, comenzó a rodar el balón....
Por un lado Finanzas y Post-Encuentro se estaban viendo las caras..... y en la otra cancha uno de los candidatos Pre-Externo se jugaba un lugar en la punta con Perseverancia que venía de a poco levantando cabeza.... y en este partido me voy a detener, ya que es el encuentro que pude observar....
Arranca el partido y a los 7 segundos del comienzo, el Rayo Impini roba el balón y somete al golero, Juan Hediguer, quien a la postre sería la figura del partido, convirtiendo el gol más rápido de la historia en torneos oficiales del MEC (este es el primer torneo)...., los jugadores de Perseverancia en su interior se decían “cuanto que tenemos que aguantar hasta el final, falta una banda....”. El partido seguía con un par de chances claras desperdiciadas por el media punta Vallejos para Perseverancia que jugaba de contra y resistía los embates de Pre-Externo.... Hasta que sonó el silbato del juez y fuimos al descanso. En eso llega el DT Dillon y a voz medio baja dice “vengo del otro partido, donde cobré un penal dudoso.... me quisieron linchar....”. Luego del descanso y el asombro de Dillon al ver que su equipo, contra todos los pronósticos se imponía por 1 a 0, el juez volvió sonar su silbato y los equipos volvieron a la cancha.
Había transcurrido muy poco del segundo tiempo cuando sucedió lo inesperado...., realmente nadie puede entender lo sucedido, pero el fútbol es así y para bien o para mal, nunca dejará de asombrarnos.... La pelota iba lentamente hacia el arco, con el arquero (Montenegro) ya vencido, pero sin ningún riesgo ya que llegaba un defensor de Perseverancia que sin ninguna dificultad podría despejar el peligro, ya que el balón llegaba casi en cámara lenta, pero para sorpresas de propios y extraños en lugar de golpear el balón con el pie como cualquier otro ser vivo que habite en este planeta, “Diego” (que nombre que llevás encima) decidió agacharse, si si, A-GA-CHAR-SE y tomar el esférico con sus MANOS, si, leyeron bien con sus ¡¡¡¡MANOS!!!! cual niño junta un dulce del suelo o un mendigo unas monedas o una niña a su pequeña mascota para ofrecerle el mas dulce de los mimos.... así levantó Dieguito el balón del suelo ante la atónita miradas de todos los mortales presentes.... por unos segundos el tiempo pareció detenerse por segunda vez en la historia desde el nacimiento de aquel niño en el Portal de Belén, el viento se detuvo, todos quedaron paralizados, no había luz ni oscuridad, ni frío ni calor, ni blancos ni negros, todo era solamente asombro y desconcierto, cuando los jugadores volvieron en sí al escuchar el pitazo del juez que hacía bajar a todos a la realidad y convencerse de que lo que estaban viendo no era un sueño, los de Perseverancia miraban al cielo con diversidad de pensamientos “por qué Señor? Decime por qué? Si voy los Domingos a Misa, me confieso periódicamente, digo que Si al llamado a equipos? A mi novia ni la toco.... por qué??”.... otros decían: “pensar que yo estaba en la pileta, jugando con mi pibe!!” o sino, “¡¡cómo no me quedé con mis hijas!!”, otros, “y yo que me estoy perdiendo Boca - San Lorenzo” entre muchas más exclamaciones al cielo. También a los chicos de Pre-Externo se los veía un tanto distraídos como buscando a mítico personaje que habita en el Polo, de barba blanca y cintura prominente, llevado por sus fieles renos que con fuerza tiran de su trineo al grito de Oh Oh Oh, y que según dice la leyenda suele aparecer por estas épocas, y con una lágrima en los ojos miraban al cielo con nostalgia diciendo “y yo que creía que no existías.... y me venís con este regalito anticipado”. Hasta al juez del partido le costó por un momento hacer sonar su silbato como no creyendo lo que estaba viendo. En un momento se escuchó la frase lanzada al aire por el primer jugador de los de MACUA que volvió en si gritando: “GOL O EXPULSIÓN” a lo que la replica de los compañeros de Dieguito no se hizo esperar y gritaron al unísono “LAS DOS COSAS, Y PEDIREMOS 7 FECHAS DE SUSPENSIÓN.... MINIMO”. Debemos resaltar al hombre de negro que esperó a que todos se calmen y se distraigan para mostrar la cartulina roja que dejara a Perseverancia con 6 jugadores. Luego el partido continuó, el penal lo ejecutó perfectamente el central del equipo Mugna para envidia de Ayala y Cambiaso (que hubieran querido patear así sus penales en el mundial del 2006). Mas tarde con 6 jugadores Perseverancia se puso 2 a 1 con gol de Andrés Fanzolini y falló el 3 a 1 que hubiera sentenciado el cotejo, en los pies del Rayo Impini y con la gran atajada de Hediger. A casi nada del final el Ogro Borsotto le dio el empate a su equipo demostrando por que a los arqueros cuando no quieren tomar la sopa en lugar de llamar al cuco le muestran una foto de “Pocho”....
En fin.... el partido terminó 2 a 2 pero el resultado es una anécdota, ya que la historia fue otra.... pero saben que? no me queda otra cosa que decir “GRACIAS DIEGO” porque estas cosas nos hacen acordar que aquí no venimos a ser campeones del mundo, sino a jugar con amigos, que no importa si son buenos o malos jugadores, que no importa si ganamos o perdemos.... que lo único que importa es ese tercer tiempo en que estamos todos tirados y mezclados tomando algo, y riéndonos de nosotros mismos.... este es el verdadero espíritu del torneo y creo que es la primera vez desde que comenzó, que todos juntos disfrutamos tanto ese momento.... así que DIEGO.... otra vez GRACIAS!!! Y nos volveremos a encontrar el 10 de enero con muchas mas ganas de vernos....
Los saludo y les deseo muchas felicidades para ustedes y sus familias!!!!
Firma : uno que podrá contar a sus hijos y nietos que estuvo en este partido memorable.